La mañana empezó como todas las mañanas de todos los días que tengo que madrugar para ir al insti; remoloneando en mi cama, arropada por una manta supercalentita, muerta de sueño... y haciendo como que no he oído el despertador.
- ¡Vamos Mónica, Sofia, Alba, levantaros de la cama!
Ah, por si no lo había dicho, Sofia & Alba son mis hermanas, una de 14 años y otra de 13, sí, tenemos la misma edad más o menos y hablando de todo esto, oggh, otra vez...
- ¡Monica, levantate, que no te va a dar tiempo a abrir los regalos, pues vale, si no te da tiempo te fastidias, ya los abrirás cuando vuelvas de clase! ¡Qué te levantes ya! ¿Esque no has visto que hora es?
Bla bla bla y requete blá, ¡GRRG! ¡Bla! Esa loca que grita como una descosida es mi madre, que ni en el día de mi cumple puede hablar como las personas. ¡Qué plastaaa!
Cuando abrí los ojos, vi dos paquetes de regalo (¿Solo dos? ¡Que tacañones! :$) encima de la cama.
- Toma, hija - decía mi madre, mientras me restregaba por los morros un paquete envuelto en papel de regalo de color malva-.
- Tu padre se ha ido ya a trabajar, pero me ha dado esto para ti, y me ha dicho que te dé un beso muy muy fuerte.
(Cuando abrí el paquete... ¡HORROR! ¡Unos bonitos zapatos negros de tacón y punta fina...! ¡De +30 por lo menos! ¡Vamos, para no ponermelos ni muerta!
- Preciosos mamá, no me los voy a quitar ni para dormir, fíjate -mentí.
Mi madre puso cara de mala uva y me tendió su paquete. (¿Cómo se las arreglará para leerme el pensamiento?).
- Espero tener más suerte con mi regalo. Al fin y al cabo querías un conjunto vaquero... ¿o nooo? -preguntaba mirandome por el rabillo del ojo de esos que pone de bruja.
(Efectivamente, yo quería un conjunto vaquero, pero... ¿este? ¿Será de -12? ¡Estás de broma!).
- Mamá, a mí me gusta el nuevo de Carol que tiene un montón de rotos, y se va deshilachando más cada vez que te lo pones. Carol lo ha pintarrujeado con rotus de colores y le ha quedado chulísimo -gemia yo, al borde de la desesperación.
- Pues, ¿sabes lo que te digo? -Mi madre explotaba. ¡Lo descambio y le compro algo a tu primo, que ya me tienes harta Mónica! Si a la madre de Carol no le importa que su hija vaya por la calle hecha una mamarracho, es problema suyo, no mío.
(¿Mi primo...? ¡Ha comprado el conjunto en una tienda infantil...! ¡Lo sabía! Y encima me miraba con cara de víctima. ¡Lo que hay que aguantar!).
¿Y que había echo yo para recibir esa bronca matutina? Cumplir catorce años; ese era mi terrible delito.
Y para rematar, mamá, me solto los planes del fin de semana; Ibamos al pueblo.
- ¡Ah! Y tambien vendran los 4 primos -remató.
- Pero mamá...!
- Ni peros ni flautas, ahora terminate las tostadas que es muy tarde y vas a vestirte.
Y yo, como una tonta, en la barra de la cocina, con catorce años, catoooooorce, comiendome las tostaditas y haciendo lo que decía mi madre...
Después, me fuí hacia mi cuarto, a vestirme, cuando de repente...
- ¡Felicidades Monii! -entró corriendo a mi habitación con la mochila a las espaldas, Carol, y me dio un par de tiron de orejas.
- ¡Eh eh! Que solo son catorce tía, jajajaja (:
- Bueno pero las de regalo también cuentan no? Jajaja =P
Bajamos las escaleras y le dí un beso a mamá, y salimos de casa después de mis hermanas Sofía y Alba, y cogimos el autobús por los pelos.
Y allí estaban todos, cantandome el "Cumpleaños feliz" y todos me dieron un beso, incluido, mi novio, Alex.
- Felicidades mi chica♥.
- Gracias mi amor =P
Y nos dimos un mini besito en el autobús, algo tenia que tener bueno el dia de mi cumpleaños ¿No?.
Unas de la pandi, Laura~Barbara~Carol~Sandra y Vanesa, en el autobús, me comentaron que me iban a hacer un regalo sorpresa entre todas, "mamarracho" y "deshilachado" ¡Bien! ¡Toma ya!
Llegamos a clase, en la puerta, muchos murmullos, creo que pasaba algo...



Me encantaa!
ResponderEliminar